“Lloró por la muerte de su marido, por su soledad y su rabia. Y cuando entró en el dormitorio vacío lloró por ella misma, porque muy pocas veces había dormido sola en la cama desde que dejó de ser virgen.Todo lo que fue del esposo le atizaba el llanto: las pantuflas de borlas, la pijama debajo de la almohada, el espacio sin él en la luna del tocador, su olor personal en su propia piel. Continue reading «Había una vez…Del duelo y las ausencias»
Autor: La Aurora
Había una vez… Del juzgar
Había una vez unos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río, una mujer lloraba cerca de la orilla. Era joven y atractiva.-¿Qué sucede? –le preguntó el más anciano.-Mi madre se muere. Ella está sola en casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar. Lo intenté, pero la corriente me arrastra. Pensé que no la volvería a ver con vida, pero ahora que aparecisteis, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar. Continue reading «Había una vez… Del juzgar»
Había una vez… El perdón
Se cuenta que Buda fue le hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano ni desarrollo tanto la benevolencia y la compasión. Se dice que entre sus primos se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro, empeñado en desacreditarlo y desear, incluso, su muerte. Cierto día Buda estaba paseando tranquilamente y Devadatta, escondido en la cima de una colina, le lanzó una pesada roca a su paso. Continue reading «Había una vez… El perdón»
Había una vez… ¿Sabe quien es usted?
El ser humano asume diversos roles durante su trasegar, entre ellos, actor, libretista y director, de la obra de su vida. Esto significa que puede elegir, si quiere, el hacer cambios a los guiones, a la escenografía, e inclusive cambiar los actores que acompañan algunas de las escenas. Continue reading «Había una vez… ¿Sabe quien es usted?»
Había una vez… Para aprender del silencio
Uno de los discípulos de Gandhi, quién después de haber sido su agresor había recibido una importante lección del maestro, decidió propagar las bondades del pensamiento, de su líder el resto de su vida. En efecto, solía contar a sus amigos la lección aprendida sobre el perdón; no obstante con Gandhi se había ejercitado para expresarse con alegorías, y de este modo, cuando el discípulo le preguntaba cómo hacía para no reaccionar de manera violenta ante las agresiones y las presiones, reunía a sus seguidores y los llevaba a un cementerio. Continue reading «Había una vez… Para aprender del silencio»
Había una vez… ¿Nos puede transformar el dolor?
“Conozco una maravillosa anécdota que versa sobre un huevo y una papa.La mujer que me la contó decía que pensaba en esta anécdota, siempre que tenía problemas. Hace muchos años, cuando ella y su esposo vivían en la India, su bebé de seis meses se enfermó y murió.Un anciano caballero hindú se enteró de su pena, acudió a consolarlos y les dijo: -Una tragedia como ésta es similar a ser sumergido en agua hirviendo. Continue reading «Había una vez… ¿Nos puede transformar el dolor?»
Había una vez… Los actos de amor
Hace muchos años, cuando trabajaba como voluntario en un hospital de Stanford, conocí a una niña llamada Liz, que sufría de una extraña enfermedad.Su única oportunidad de recuperarse de una transfusión de sangre era por medio de su hermano de cinco años, quien había sobrevivido a la misma enfermedad y había desarrollado los anticuerpos necesarios para combatirla. Continue reading «Había una vez… Los actos de amor»
Había una vez… La tienda de la verdad
El hombre estaba sorprendido. Pensó que era un nombre de fantasía, pero no pudo imaginar qué vendían. Entró, se acercó a la señorita que estaba en el primer mostrador y preguntó: -¿Perdón esta es la tienda de la Verdad? -Sí, señor, ¿qué tipo de verdad anda buscando, verdad parcial, verdad relativa, verdad estadística, verdad completa? Así que aquí vendían la verdad, nunca se había imaginado que esto fuera posible, llegar a un lugar y llevarse la verdad, era maravilloso. Continue reading «Había una vez… La tienda de la verdad»
Había una vez… De los actos simples que serenan
Un campesino inculto, de edad avanzada, llegó a las puertas de un monasterio. Cuando le abren dice lo siguiente: -Amigos monjes, soy un hombre con mucha fe, quiero recibir enseñanzas. Los monjes hablan entre sí, al margen del recién llegado. Al comprobar su incultura piensan que no está capacitado para recibir enseñanzas y mucho menos métodos de autodesarrollo, pero como parece un hombre de fe le dicen: Continue reading «Había una vez… De los actos simples que serenan»
Había una vez…De la vehemencia al triunfo
Cierta vez un hombre decidió consultar a un sabio sobre sus problemas. Después de un largo viaje pudo dar con el sitio donde el Maestro vivía. -Maestro, vengo a usted porque estoy desesperado. Todo me sale mal y no sé que más puedo hacer para salir adelante. El sabio le replicó: -Puedo ayudarte con esto. ¿Sabes remar? Continue reading «Había una vez…De la vehemencia al triunfo»









