Un muchacho entró con paso firme a una tienda y pidió al joyero que le mostrara el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le enseñó uno. Una hermosa piedra solitaria, que brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó, preguntó el precio y se dispuso a pagarlo.-¿Se va usted a casar pronto?- le preguntó curioso el joyero.
Categoría: Duelos
Había una vez…De los asuntos pendientes
Dos amigas se encontraban tomando un café y una le comenta en tono de queja a la otra: -Mi mamá me llama mucho para decirme que vaya a conversar con ella. Yo voy poco y en ocasiones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes cómo son los viejos. Cuentan las mismas cosas, además nunca me faltan los compromisos; que el trabajo, que mi novio, que los amigos. -Yo en cambio, le dijo la compañera, converso mucho con mi mamá. Continue reading «Había una vez…De los asuntos pendientes»
Había una vez… Del abandono y el olvido
“Don Luis era ya un anciano cuando murió su esposa, había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre de bien, ya que para lograrlo dedicó su vida y su escasa fortuna. A los 80 años don Luis se encontraba solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que éste apareciera. Continue reading «Había una vez… Del abandono y el olvido»
Había una vez… Del compartir y el agradecer
Tomás de 80 años, estaba cavando en el jardín trasero de su casa. Un vecino que le vio cavar, lleno de curiosidad, le peguntó:-¿Qué estás haciendo, Tomás?-Voy a plantar cocoteros –contestó el octogenario.-¿Esperas llegar a comer los cocos que den estos árboles? –dijo con sorna el vecino-Probablemente no –fue su respuesta-, pero toda mi vida he comido cocos de árboles que no había plantado. Continue reading «Había una vez… Del compartir y el agradecer»
Había una vez…Del duelo y las ausencias
“Lloró por la muerte de su marido, por su soledad y su rabia. Y cuando entró en el dormitorio vacío lloró por ella misma, porque muy pocas veces había dormido sola en la cama desde que dejó de ser virgen.Todo lo que fue del esposo le atizaba el llanto: las pantuflas de borlas, la pijama debajo de la almohada, el espacio sin él en la luna del tocador, su olor personal en su propia piel. Continue reading «Había una vez…Del duelo y las ausencias»
Había una vez… Del juzgar
Había una vez unos monjes Zen que caminaban por el bosque de regreso al monasterio. Cuando llegaron al río, una mujer lloraba cerca de la orilla. Era joven y atractiva.-¿Qué sucede? –le preguntó el más anciano.-Mi madre se muere. Ella está sola en casa, del otro lado del río y yo no puedo cruzar. Lo intenté, pero la corriente me arrastra. Pensé que no la volvería a ver con vida, pero ahora que aparecisteis, alguno de los dos podrá ayudarme a cruzar. Continue reading «Había una vez… Del juzgar»
Había una vez… El perdón
Se cuenta que Buda fue le hombre más despierto de su época. Nadie como él comprendió el sufrimiento humano ni desarrollo tanto la benevolencia y la compasión. Se dice que entre sus primos se encontraba el perverso Devadatta, siempre celoso del maestro, empeñado en desacreditarlo y desear, incluso, su muerte. Cierto día Buda estaba paseando tranquilamente y Devadatta, escondido en la cima de una colina, le lanzó una pesada roca a su paso. Continue reading «Había una vez… El perdón»
Había una vez… ¿Sabe quien es usted?
El ser humano asume diversos roles durante su trasegar, entre ellos, actor, libretista y director, de la obra de su vida. Esto significa que puede elegir, si quiere, el hacer cambios a los guiones, a la escenografía, e inclusive cambiar los actores que acompañan algunas de las escenas. Continue reading «Había una vez… ¿Sabe quien es usted?»
Había una vez… Para aprender del silencio
Uno de los discípulos de Gandhi, quién después de haber sido su agresor había recibido una importante lección del maestro, decidió propagar las bondades del pensamiento, de su líder el resto de su vida. En efecto, solía contar a sus amigos la lección aprendida sobre el perdón; no obstante con Gandhi se había ejercitado para expresarse con alegorías, y de este modo, cuando el discípulo le preguntaba cómo hacía para no reaccionar de manera violenta ante las agresiones y las presiones, reunía a sus seguidores y los llevaba a un cementerio. Continue reading «Había una vez… Para aprender del silencio»
Había una vez… ¿Nos puede transformar el dolor?
“Conozco una maravillosa anécdota que versa sobre un huevo y una papa.La mujer que me la contó decía que pensaba en esta anécdota, siempre que tenía problemas. Hace muchos años, cuando ella y su esposo vivían en la India, su bebé de seis meses se enfermó y murió.Un anciano caballero hindú se enteró de su pena, acudió a consolarlos y les dijo: -Una tragedia como ésta es similar a ser sumergido en agua hirviendo. Continue reading «Había una vez… ¿Nos puede transformar el dolor?»








