Había una vez… Acompañamiento en Duelo (I)

“Yo sabía muy en el fondo de mi ser que cualquier día iba a suceder, aunque como dice la gente, la esperanza es lo único que no se pierde. Tanto luchar y bregar para darle lo mejor, siempre él estaba primero, no importaba lo que dijeran los demás, yo creía que esa era la manera de demostrarle mi cariño y de ayudarle en esa tristeza que sentía.

Ahora miro hacia atrás y siento que hice lo que tenía que hacer. Busqué ayuda para los dos. Todo lo que me decían que hiciera yo lo hacía y no niego que también me enojaba, es que esta no es vida, siempre desconfiando, no me demoraba haciendo algún mandado porque temía lo peor, eso pasaba cuando estaba en esas crisis.
Algunos familiares venían a ayudarnos a cuidar, pero, se cansaron rápido y al final uno entiende que esa no era su responsabilidad, ellos sentían miedo y tenían razón, cualquiera no tiene la fuerza para vivir lo que en esta casa vivimos.
Mi hijo decía que en esta vida no había lugar para él, que no le atraía nada. Desde pequeño era silencioso y reservado, le fue bien en el colegio y ya cuando entró a la universidad las cosas se pusieron más difíciles, a veces no aparecía, yo temía lo peor, decía que tenía que estudiar y que hacía trabajos con sus compañeros, pero, yo creo que no decía la verdad, quien lo va a saber, caminaba solo por ahí, por cualquier parte sin rumbo fijo. El año pasado tuvo una novia y yo me ilusioné pensando que de pronto así las cosas iban a cambiar y no, que va, peleaban y era peor, llegaba y se ponía a llorar, parecía un niño pequeño. Yo no entiendo a que horas pasó todo esto, trato de entender pero no puedo, la otra noche me quedé en su cuarto leyendo lo que estaba escribiendo, es que pasaba horas con sus cuadernos y hasta se le olvidaba comer, me confundí más, parecía que yo no conocía a la persona que había escrito todo aquello. Los vecinos vienen y me dicen que agradezca a Dios que se terminó mi sufrimiento, pero, es que ellos que van a entender como duele que un hijo muera y peor, que se haya suicidado. He sentido rabia, mucha rabia de que nos pasara todo esto, luego de todo lo que hicimos para que se recuperara y ya no creo en nada, ¿Cómo es que a gente buena como nosotros nos sucede una tragedia como esta?”.

Historia de vida – narrativa de una sobreviviente.

 

El duelo por suicidio deja muchos interrogantes a los integrantes de la familia. Culpa, miedo, vergüenza, incertidumbre, dolor, nostalgia se unen, dando forma a un gran nudo difícil de desatar, las emociones y los sentimientos son confusos más aún cuando tantas preguntas se quedan sin respuesta.
Algunos familiares de la persona muerta comienzan a devolverse en su historia, recuerdos, comparaciones, reflexiones y señalamientos hacen parte de la carga emocional que se siente en momentos como estos. Familia, amigos, o pareja, se creen responsables por lo que pasó, lo que dijo, hizo, dejó de hacer, cada detalle se vuelve una tormenta y acentúa el dolor. Los familiares o personas más cercanas pueden sentirse traicionados por la decisión tomada y este sentimiento de rabia impide que el dolor fluya; consideran imperdonable que a pesar del amor prodigado se haya llegado a este desenlace y además, sienten culpa, porque quizás en el fondo creen que no hubo la suficiente atención frente a las señales que presagiaban la muerte.
También se preguntan: ¿Cómo se hubiera podido evitar esta tragedia? No existe respuesta para esta pregunta, lo adecuado es, poco a poco, comenzar a andar el camino de la aceptación, a pesar de la confusión y del dolor. Quedarse en la negación o en el arrepentimiento puede congelar la expresión de otros sentimientos.

Cada ser humano asume sus duelos de manera particular, los recursos son individuales y además, se debe tener en cuenta el compromiso emocional con la persona muerta, estos factores son determinantes en el momento de hacer un acompañamiento en duelo, mientras que para algunos llorar, quejarse, o gritar les alivia, otros sienten una gran dificultad en expresar sus emociones y sentimientos.
Recuperarse de una pérdida de esta magnitud requiere apoyo, algunas familias se encierran en su dolor y no permiten que nadie se acerque, le temen a las preguntas y a ser juzgados y aunque en el mundo actual la respuesta social a estas muertes ha ido transformándose, todavía existe un estigma que no es fácil de superar. Es importante respetar la privacidad de los sobrevivientes, escuchar y acompañar no significa hablar y juzgar. Siempre se deben propiciar espacios de comunicación emocional entre los sobrevivientes, para explorar y conocer que piensan y sienten cada uno frente a esta experiencia. En algunos hogares el suicidio da origen a distancias entre los familiares y allegados, cuando este sería el momento para fortalecer los vínculos afectivos, no solo como una tarea de duelo, sino además como factor protector y estrategia de prevención y de cuidado. Finalmente, es muy importante realizar rituales de despedida enfocados a la aceptación, estos son instantes mágicos que producen alivio y facilitan la evolución del dolor.

Escrito por Fanny Bernal Orozco (Psicóloga) fannybernalorozco@hotmail.com
Artículo extraído de La Patria. Profesora Titular Universidad de Manizales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contáctanos

La Aurora Funerales y Capillas
«Porque siempre hay un nuevo amanecer»
Sede principal:
Calle 50 No. 24-34, Manizales, Caldas.
PBX: (6) 899 77 00
Teléfono móvil nacional:
(03) 312 230 72 30
Whatsapp: +57 312 7108181
E-mail: contacto@laaurora.co

Líneas nacionales gratuitas

Gratis desde teléfonos fijos:
01 8000 916966
Gratis desde teléfonos fijos y celulares:
01 8000 413833

Nuestras redes sociales:
Facebook: @funeraleslaaurora
Instagram: @laaurora_funerales
Youtube: La Aurora Funerales y Capillas

Síguenos en

   

Abrir chat
1
Bienvenido a La Aurora Funerales y Capillas. 🙂 Horario de atención whatsapp: lunes a viernes de 8am a 6pm y sábados de 8am a 12pm. Para reportar un fallecimiento y solicitar un servicio funerario es necesario llamar a nuestra línea telefónica gratuita 24/7: desde celular o fijo, marca 01 8000 413 833. Si nos compartes datos personales por este medio, estarás aceptando nuestra POLÍTICA DE TRATAMIENTO DE DATOS PERSONALES, que puedes consultar en www.funeraleslaaurora.com Gracias 🙂🙏
Powered by