Había una vez… Un niño en duelo

la-aurora-un-nino-en-duelo-dic-9-2014

“Hace unos meses murió mi papá, estaba enfermo y salía mucho de la casa para que le hicieran remedios; tuvo que faltar al trabajo porque le daban dolores, y en las noches mi mamá le ponía cuidado; él se quejaba duro y yo sentía miedo y me daban ganas de llorar.
Yo tengo otros tres hermanitos, dos niñas y otro niño, yo soy el mayor.

A veces pienso cosas malucas; me siento solo, no tengo con quien hablar. En el colegio lloro y mis compañeros se van a jugar, solo tengo un amigo que me escucha, pero él está en el equipo de fútbol y a veces no tiene tiempo para estar conmigo.
Mi mamá está triste, no come y en las noches la oigo llorando. Todo cambió en la casa. Desde que se murió mi papá, a mi mamá no le alcanza la plata y está buscando otros trabajos para pagar las facturas, mis tíos dijeron que iban a ayudar pero no han venido.
Lo que más recuerdo, es que mi papá fue el que me enseñó a jugar fútbol; el domingo íbamos a la ciclo-vía y yo también le acompañaba a jugar, pues él estaba en un equipo; él a veces hacía la comida y la cocina quedaba sucia y desordenada.
Yo lo extraño mucho, he soñado con él, que está vivo y despierto pero no es verdad, la casa se siente sola, a él le gustaba poner música y cantar; mis hermanitos pequeños preguntan que dónde está y mi mamá les explica pero ellos no entienden.
Mi papá era malgeniado cuando no le obedecíamos, a mí me castigaba con no salir o no ver televisión, con los otros hermanitos no era así, tal vez porque ellos están más pequeños.
Mi mamá nos ha llevado al cementerio, pero a mí no me gusta ir; dice que tenemos que acompañarla. Mi abuelita, la mamá de mi papá, está calladita y no quiere salir de la casa, solo va a misa los domingos. Una profesora del colegio, me dijo que todos nos íbamos a morir, pero yo no entiendo por qué mi papá se murió si no estaba viejo…. Me hace mucha falta”.
Testimonio de un niño de 12 años en situación de duelo.

La manera como cada ser humano asume un duelo por muerte es muy individual y personal, es la respuesta a sentimientos, creencias religiosas, nivel cultural, cognitivo, redes de apoyo; en fin, la actitud que se asume es el fruto a la conjugación de estas variables, mientras se atraviesa el camino del dolor.
La muerte de uno de los padres o un familiar que viva en casa, origina cambios en la organización familiar, en la distribución de roles, responsabilidades, lo que puede afectar aún más la aflicción por la pérdida.
A los niños hay que hablarles con la verdad de lo que está sucediendo, esto significa que hay que hacer partícipe al niño de las ceremonias y rituales que se lleven a cabo —sin obligarlo—, cuando ha ocurrido una muerte en la familia y estar atentos a las preguntas y también a las respuestas. Si los adultos que cuidan a los niños están en un estado emocional de conmoción, es necesario que alguien cercano acompañe a los niños y esté atento a sus reacciones tanto físicas, como emocionales.
Los niños pueden reaccionar con llantos frecuentes o incontrolables, también pueden reírse o jugar, gritar, agredir, enfermarse, hacerse daño, aislarse, dejar de comer, o comer demasiado, pegarse al televisor, o querer salir corriendo para evadir el dolor, cualquiera que sea el comportamiento, es importante entender que es la manera como se está adaptando a la situación de pérdida, aunque ésta no sea para los adultos, la más adecuada.
El duelo en los niños, en diversas ocasiones es un dolor poco visible, ya que como no saben cómo expresarlo, logra confundir al adulto cercano, que en muchos momentos está tan ocupado en su dolor que no tiene tiempo, ni condiciones emocionales para apoyar o cuidar de ellos, así sean sus hijos.
Según J. W. Worden, hay cuatro tareas en el duelo:

  • tarea I: Aceptar la realidad de la pérdida,
  • tarea II: Trabajar las emociones y los sentimientos,
  • tarea III: Adaptarse a un medio en el que el fallecido está ausente,
  • tarea IV: Recolocar emocionalmente al fallecido y seguir viviendo.

Esto significa entonces que hay que expresar las emociones, por duras que sean: rabia, miedo, culpa, todas ellas, mientras se acepta que el ser querido murió, y decirlo con palabras claras; es inapropiado decir: se fue de viaje, se fue al cielo, un ángel se lo llevó, ya que esto genera confusión en el niño.
Escribir cartas, narraciones, hacer dibujos, llevar un diario e ilustrarlo, sembrar árboles o un jardín en homenaje al fallecido, son todos rituales que poco a poco, permiten aceptar la pérdida y reorganizar los actos cotidianos, en los cuales es indispensable que además haya un espacio para hablar de cómo se sienten y de paso fortalecer los vínculos afectivos entre los que sobreviven a la pérdida.
Finalmente, ayudar a un niño a atravesar un duelo de manera adecuada es prevenir situaciones difíciles o de riesgo, es aprender que todos los seres humanos estamos inevitablemente de paso.
¿Qué piensa usted?

Escrito por Fanny Bernal Orozco (Psicóloga) fannybernalorozco@hotmail.com
Artículo extraído de La Patria. Profesora Titular Universidad de Manizales.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contáctanos

La Aurora Funerales y Capillas
«Porque siempre hay un nuevo amanecer»
Sede principal:
Calle 50 No. 24-34, Manizales, Caldas.
PBX: 606 893 10 90 / 606 898 33 33
Teléfono móvil nacional:
310 315 7551 / 312 230 72 30
WhatsApp: +57 312 7108181
E-mail: contacto@laaurora.co

Sede Grupo Empresarial Aurora S.A.S :
Carrera 25 No. 54 – 47, Manizales, Caldas.
PBX: 606 893 10 90 / 606 898 33 33
WhatsApp: +57 3228864179
E-mail: contacto@laaurora.co

Líneas nacionales gratuitas

Gratis desde teléfonos fijos:
01 8000 916966
Gratis desde teléfonos fijos y celulares:
01 8000 413833

Nuestras redes sociales:
Facebook: @funeraleslaaurora
Instagram: @laaurora_funerales
Youtube: La Aurora Funerales y Capillas

Síguenos en

   

Abrir chat
1
Bienvenido a La Aurora Funerales y Capillas. 🙂 Horario de atención whatsapp: lunes a viernes de 8am a 6pm y sábados de 8am a 12pm. Para reportar un fallecimiento y solicitar un servicio funerario es necesario llamar a nuestra línea telefónica gratuita 24/7: desde celular o fijo, marca 01 8000 413 833. Si nos compartes datos personales por este medio, estarás aceptando nuestra POLÍTICA DE TRATAMIENTO DE DATOS PERSONALES, que puedes consultar en www.funeraleslaaurora.com Gracias 🙂🙏
Powered by