…y me Duele. La muerte de un ser querido nos pone irremediablemente ante el misterio de la vida. Nos impone silencio; y el silencio, vacío; y el vacío, reflexión inevitable. Frente al proceso de duelo se experimentan reacciones que son normales, las cuales dependen de numerosos factores. Sin embargo, hay algunos indicadores o síntomas que invitan a darse cuenta de la necesidad de ayuda profesional por el riesgo de un duelo patológico o complicado. Algunos de estos síntomas son:
- – La falta de respuesta o respuesta débil ante la pérdida
- – La prolongación del embotamiento afectivo
- – La intensidad de las emociones después de algunas semanas de la pérdida
- – La imposibilidad de hablar del ser querido fallecido sin experimentar mucho dolor
- – La dificultad para desprenderse de las pertenencias o bien un desprendimiento precipitado e inmediato
- – La evitación de cualquier recuerdo
- – La presencia de síntomas físicos (Insomnio, falta de apetito)
- – Los cambios radicales en la conducta
- – Hipocondría (preocupación obsesiva y sin motivos por la propia ansiedad, provocando depresión y ansiedad)
- – Consumo de sustancias o alcohol
- – Historia de depresión
Tomado del libro “Estoy en Duelo” de Carlos Bermejo

